¿Por qué cancelé mi PIAS después de estar varios años aportando?

Primero que nada: ¿Qué es un PIAS? Un PIAS (abreviatura de Plan Integral de Ahorro Sistemático) es un seguro de vida de ahorro a largo plazo enfocado a complementar la pensión pública de jubilación en forma de capital o a través de una renta vitalicia a partir de su vencimiento, y que garantiza a tus herederos el saldo acumulado hasta la fecha en caso de fallecimiento.

Hay que decir que los PIAS gozan de un tratamiento fiscal ventajoso frente a otros productos financieros de ahorro, siempre y cuando se cumplan los requisitos establecidos. Estos implican que el importe máximo a invertir es de 8.000 € anuales, con un límite máximo total de 240.000 € en toda la vida del contrato.

La diferencia con respecto a un plan de pensiones es que se puede rescatar en cualquier momento y puedes realizar aportaciones mensuales desde 50 € .

Es un producto poco conocido en España pero que no para de crecer, es más, ya confían sus ahorros en este tipo de productos casi 1,5 millones de españoles, acumulando más de 11.300 millones de euros al cierre del segundo trimestre de 2017 según datos de ICEA (Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones).

En mi caso me lo abrieron en Banco Mediolanum y, como tenía 31 años, la composición del PIAS fue 100% renta variable para intentarle sacar el máximo rendimiento posible, pero … ¡¡TACHÁN!! en 8 años llevaba una rentabilidad acumulada de un poco más de un 3,70% sin haber faltado a una sóla aportación mensual.

En definitiva, un producto en el que realmente no sabes en qué estás invirtiendo tu dinero, que has firmado por lo menos para 30 años de duración y que has pagado unas comisiones de apertura y otras por cada aportación mensual salvajes (en mi caso).

Si os fijáis, según el banco he aportado un total de 17.077,16 € y el valor del PIAS a la paralización, 8 años después, es de 17.710,06 € dejando la rentabilidad real en un 3,70 % y no en un 19,81 % como indican ellos en la tabla. Ellos sacan la rentabilidad indicada de la prima neta aportada después de comisiones, que como podéis observar también son una barbaridad, concretamente un 13% de la totalidad de la prima aportada. Las comisiones iniciales te las cobran para cubrir parte de los 30 años de servicio firmados.

Aparte, he de decir que aunque sabía que era un PIAS de Renta Variable 100% nunca supe en qué activos invertía realmente.

¡¡Todavía no entiendo cómo firmé ese producto!!

¿Qué os parece? Pues eso, un producto que puedo decir con conocimiento de causa que no recomiendo hoy por hoy.

Mi opinión es que si te escudas en tu plan de pensiones o en tu PIAS por las deducciones o posibles ventajas fiscales piensa que nadie te garantiza que en un futuro cualquier nuevo gobierno pueda modificar esas deducciones. Vivimos en un país en el que la seguridad jurídica de los ciudadanos no está precisamente asegurada y nuestros ahorros son, siempre, objetivo de algunos partidos y gobernantes.

En definitiva, si hubiese aportado durante esos 8 años esa cantidad de 17.000 € a mi cartera actual otro gallo cantaría, pero de los errores también se aprende y no me volverán a cazar tan fácilmente con un PIAS, ni un PPA ni un Plan de Pensiones.

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