La libertad financiera como medio y no como fin

Últimamente en todas las redes sociales y foros se está comentando mucho sobre el tema de la libertad financiera. Como todo en la vida, hay fieles seguidores del movimiento y auténticos «haters» que no hacen más que machacar a aquellas personas que intentamos alcanzarla de una forma u otra.

La libertad financiera se define como la capacidad de dejar de trabajar en un determinado momento de tu vida gracias a que tus ahorros, inversiones o propiedades te generan el suficiente ingreso pasivo para seguir pagando tus facturas y mantener tu nivel de vida hasta el día en que dejes de estar en este mundo. También, es un término ligado al tiempo que podrías dejar de trabajar con el dinero que tienes ahorrado.

Tal y como he comentado en diferentes ocasiones por todos los medios (redes, blog y libro), la libertad financiera es un estado que nos gustaría alcanzar a una buena parte de la población y salir de la carrera de la rata , pero evidentemente no está al alcance de cualquier persona.

Las diferentes situaciones de cada individuo o familia harán que alcanzarla sea más fácil o más complicado tirando a imposible.

Pero, ¿por qué esa obsesión por la libertad financiera?, ¿queremos dejar de trabajar sin más?, ¿queremos convertirnos en parásitos sociales todo el día sin hacer nada y comer arroz blanco una vez al día con el fin de gastar lo mínimo posible? No, ese no es el plan.

Nosotros deseamos alcanzarla simplemente para tener la seguridad de que podremos seguir viviendo al nivel actual en un futuro, sin tener que depender de nada ni nadie externo.

Hoy por hoy estamos disfrutando del camino, el objetivo es utilizar la búsqueda de la libertad financiera como un medio para poder vivir mejor y tener mayor seguridad, no como el fin absoluto de todo.

Es cierto que nuestro trabajo y sudor nos está costando crear el pequeño «patrimonio» que vamos formando, pero también es verdad que no nos privamos en exceso de caprichos durante el camino. Sustituimos algunas cosas por otras, pero el resultado final es el mismo: VIVIR BIEN Y SER FELICES.

Si llegáramos a la independencia financiera, ¿por qué íbamos a dejar hoy por hoy unos trabajos que nos gustan y que nos dan mucha movilidad (el mío) y muchas vacaciones al año (el de mi mujer)?

Para nosotros, ha sido un punto de inflexión en nuestras vidas el haber iniciado el duro camino de alcanzar la libertad financiera. Hemos aprendido a gestionar mejor nuestro dinero.

Controlamos nuestros ingresos y gastos con el fin de optimizarlos al máximo, llegando al punto que viviendo prácticamente igual que antes, nos esté generando poco a poco volumen para poder tener ingresos pasivos futuros que cubran la gran mayoría de nuestros gastos.

Personalmente intento ayudar a otras personas para que aprendan a gestionar su dinero, que trabaje para ellos, que vean que ahorrar no es algo tan difícil sean cuales sean sus ingresos. Todos tenemos «fugas» en nuestras cuentas y gracias a aplicaciones como Andromoney conseguimos atajarlas, aumentando así poco a poco nuestros ahorros.

Pero… la vida son dos días, ¿por qué no vivir al día y derrochar? Está claro que vivir al día y gastar en experiencias y lujos todo lo que ganamos nos generarán felicidad en el corto plazo, pero ¿qué pasa con nuestro futuro?

¿No te gustaría tener la seguridad de que si vienen mal dadas puedas dormir tranquilo/a por las noches y seguir con tu vida como hasta ahora?

¿Tienes apartado como fondo de emergencias un mínimo de 6 meses de los gastos fijos de tu unidad familiar? ¿No? Pues es urgente que te pongas manos a la obra y como mínimo tengas ese colchón de seguridad.

La vida da muchas vueltas y hoy estamos aquí y mañana no sabemos dónde estaremos, por lo que es importante tener siempre un plan de emergencia o de escape listo por si tuviéramos problemas económicos en un futuro. ¿Qué pasaría si nos quedamos todos sin trabajo en casa? ¿Cómo se pagarían todos los gastos fijos? Muy importante tener ese colchón de seguridad a disposición.

Otro punto muy importante a la hora de intentar alcanzar la libertad financiera es que no sólo conseguimos ahorrar sino que también invertimos.

Invertir no es algo al alcance de pocas personas como muchos creen, es más, cualquier persona puede invertir hoy en día con muy poco capital. Con sólo 50€ al mes ya puedes empezar a aprovecharte del increíble poder del interés compuesto.

Si no sabes cómo invertir, lo primero que debes hacer es adquirir algo de educación financiera, lee, infórmate, contrasta, contrata un profesional, lo que sea, pero invierte.

Mueve tu dinero tanto si quieres alcanzar la libertad financiera como si no lo deseas. No seas de esos españoles que entre todos tienen más de 800 mil millones de euros en depósitos bancarios rentándoles un 0% anual. No permitas que la inflación se coma tus ahorros y cada día que pase tengas menos poder de adquisición que el anterior.

A continuación te pongo un listado de libros para que empieces a nutrir la masa gris de tu cerebro con conocimientos, testimonios y ayuda para que entiendas el por qué tu dinero no puede estar parado sin más:

y sobre todo que entiendas los productos financieros que existen y que aprendas a distinguir entre los productos buenos para tí y tu perfil y los que únicamente son buenos para el «vendedor de la sucursal bancaria».

Que nadie te diga que no puedes alcanzar la libertad financiera, olvídate de los «haters» y «trolls» que hay por las redes. PONTE EN ACCIÓN.

Tú sigue tu camino y disfruta siguiéndolo, siéntete cómodo/a y duerme tranquilo/a por las noches.

Nos vemos al final del camino disfrutando de nuestra libertad financiera 😁

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