Qué son y por qué evitar las tarjetas revolving

¿Te han ofrecido alguna vez una de las tarjetas revolving que existen en nuestro país? ¿Ya eres usuario/a de una de ellas? Si no sabes de qué se tratan o ya tienes una y te sientes engañado/a, quédate y lee lo que te voy a explicar a ver si puedo ayudarte a que no caigas en sus garras o salgas de ellas si te encuentras en un bucle de pagos de intereses sin fin…

Qué es una tarjeta revolving

Las tarjetas revolving son un tipo de tarjetas de crédito que te permiten aplazar el pago de todas tus compras. En lugar de pagar a mes vencido como suele hacerse con las tarjetas corrientes, se paga a plazos, aplicando intereses que en la gran mayoría de los casos superan el 25% TAE de intereses, lo que convierten a sus promotores en usureros.

Estas tarjetas realmente se ofrecen como un instrumento de pago «flexible» y «cómodos plazos» como gancho.

Realmente, son tratadas como un crédito de consumo con el que se pacta un capital disponible y un interés por los pagos aplazados.

Cuando te conceden una tarjeta revolving, ésta lleva implícita una cantidad de crédito con el que podrás gastar hasta que lo consumas. Mientras tanto, puedes seleccionar cómo abonar el crédito gastado en «cómodas» mensualidades que tú mismo/a puedes estipular. Mientras vas devolviendo parte del capital consumido, vuelve a quedar disponible para que lo vuelvas a consumir.

A medida que van pasando los meses y cuotas irás pagando ciertos intereses estipulados por contrato pero aquí es dónde viene el problema… si sigues consumiendo saldo, irás pagando prácticamente sólo intereses porque las cuotas estipuladas pueden ser muy bajas y siempre deberás el importe prestado por lo que se genera un bucle que nunca termina:

Compras, financias, pagas intereses, vuelves a comprar porque se desbloquea saldo, sigues debiendo más «dinero prestado» y mes a mes sólo sigues pagando intereses.

Nunca llegas a cancelar la deuda, sólo la engordas.

Es un producto complejo para aquellas personas con pocos conocimientos financieros y últimamente están rodeadas de polémicas.

Es más, el 4 de Marzo del presente año el Tribunal Supremo anuló un préstamo de una tarjeta revolving por considerar usura un interés del 27% . La banca se jugó mucho en esta sentencia, ya que tiene préstamos ligados a tarjetas de crédito y tarjetas revolving por valor de 13.600 millones de euros. [VER NOTICIA]

Intereses eternos

Si analizamos la publicidad y la letra pequeña de algunas tarjetas revolving, vemos que, en algunos casos, indican que el TAE mínimo es del 4,40% TAE pero que dependiendo de las cuotas, plazos, etc se puede alcanzar más del 20% TAE.

El problema, tal y como indican desde Asufin (Asociación de usuarios financieros):

A menos cuota, más plazo y menos amortización = más intereses

Si alargamos el plazo de devolución de cualquier préstamo, irremediablemente los intereses serán mayores.

Hay va un ejemplo:

Adquirimos una deuda de 1.000 € de unas compras que hemos realizado para pagar los regalos de Navidad, con una tasa anual equivalente (TAE, que incluye no solo el tipo de interés nominal sino también comisiones y gastos) del 25,61%, y pagando cada mes 25 euros para saldarla, se tardaría hasta 6 años y 10 meses en devolver la cantidad solicitada.

No sólo habremos devuelto los 1.000 € que nos gastamos hace casi 7 años, sino que además, habremos pagado 1.031 € de intereses.

El Banco de España tiene una calculadora online  donde podrás averiguar cuándo pagarás la última cuota de tu tarjeta revolving [ACCESO CALCULADORA]

Quién ofrece tarjetas revolving

A parte de los típicos bancos españoles: BBVA, Santander, Bankinter, Caixa, etc hay otras entidades, incluso comercios, que ofrecen este tipo de tarjetas con prácticas, digamos, poco «transparentes».

Wizink, entidad que era del banco Popular, es posiblemente la más conocida y por ende, la que más demandas acumula en los juzgados.

Por ejemplo Carrefour, Alcampo, Ikea, El Corte Inglés, Eroski y muchas más suelen destacar en sus folletos y publicidad de forma clarísima que se tratan de tarjetas «gratuitas» que puedes usar cuando quieras. Dejan remarcado que no te cobran una anualidad o mensualidad por su uso, pero a la hora de hablar de los intereses que tendrás que pagar cuando compres con ellas, la jerga en sus contratos se hace más complicado, sobre todo para aquellas personas con pocos conocimientos financieros y que necesitan dinero «urgente» para compras esenciales.

Estas personas sólo piensan en que tienen «crédito» para gastar sin pensar en las consecuencias y de ello se aprovechan todas estas financieras….

Denunciar y reclamar una tarjeta revolving

Muchos usuarios y familias enteras están al borde de la quiebra por deudas de miles de euros generadas por este tipo de tarjetas y otras argucias de algunas entidades financieras y no tan «financieras».

En este país, nos protege la Ley de 23 de julio de 1908 de Represión de la Usura y los abogados deben usarla como herramienta para que sus clientes recuperen el dinero.

Juez

Primero intenta llegar a un acuerdo con el banco o entidad financiera para que te devuelva la cantidad que estimes te han cobrado de más e injustamente y si no lo consigues ponte en contacto con abogados especialistas en este tipo de asuntos.

Ahora hay muchos anuncios por la red donde ciertos bufetes de abogados se anuncian con el fin de que les contrates para llevarte la demanda.

Resumen

Está claro que estas entidades se pasan de listas y juegan con la desesperación de muchos para ganar dinero rápido a base de intereses usureros pero lo que tampoco puede ser es que hayan usuarios que hayan usado este tipo de tarjetas para caprichos como si no hubiera que pagarlos.

Igual no es necesario realizar ciertas compras…

He leído algunos casos de personas que se han gastado más de 5.000€ en un viaje con estas tarjetas, o usuarios que gastaban sin control sin ni siquiera pensar los intereses que iban a pagar.

A través de mi blog y mi libro intento haceros llegar a muchos de vosotros conocimientos financieros que creo que son fundamentales para tener una economía familiar sana y próspera.

Debemos fomentar un poco más el ahorro, la inversión y el gasto responsable.

Alejaros de los cantos de sirena que ofrecen las compañías ofreciendo dinero «gratis». Evitar al máximo este tipo de tarjetas, micro créditos como los que ofrecen las archiconocidas Celetem, Cofidis y similares. En lugar de ayudaros a salir del bache terminarán por remataros.

Cuando se trata de dinero, siempre nos van a deleitar con contratos poco transparentes y llenos de trampas.

🔎¡ATENTO TODO EL MUNDO! 🔍

Si ya estás metido/a en líos de reclamaciones como usuario de este tipo de tarjetas, mucha suerte y a la próxima ni te acerques a ellas.

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